Últimamente se me repite un sueño: son unas líneas semejantes a las que forman tu silueta, se aproximan hacia mi. Yo estoy tumbado en una playa, jugando con la arena entre mis pies, oyendo música marítima donde las olas tocan sus melodías y los faros iluminan las partituras, bonito lugar para desalojar pensamientos que nos quiebran la cabeza cada día. ¿No suena bien esto?. Me encantaría compartir contigo esos momentos en que podemos dialogar con el mar, sonido que envuelve mi ser y se lleva mi pesar.
Acomódate junto a mi, me encanta leer tu sonrisa y mojarme con tu mirada, esa con la que sueño y por la que muero cada día al vivir sin ella. Tus ojos, de iris ultramar, ¡eso sí que es un océano de vida!, y tu pelo, ¡maldita tortura no acariciarlo!, son rizos de pastel, del color de un atardecer.
Si tuviera que describirte se me quedarían cortos todos los libros del mundo para escribirlos con palabras dirigidas a ti. Jamás te vayas de mi sueño, eres la constelación creadora de mi alegría.
Lo he pensado, creo que cojo el próximo vuelo a mi sueño para quedarme, me voy de esta realidad :)
Al rato deperté, apenado unos instantes me levanté, salí a la calle y te escribí mil poemas en las aceras y paredes, para hacer de esta vida una realidad deliciosa. De pronto aparecistes, me mirastes y sonreistes !oh, de nuevo esa media luna en tu cara!. Despistado, un hombre me pregunta: << quiero comprarte todos esos poemas >>. Yo le respondí: No son míos... porque son todos regalados a ella.
- Esta es la luz que existía en mi sueño - :)

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